El cáncer de mama es una enfermedad compleja con diferentes tipos, cada uno con sus propias características y tratamientos. Entender estos tipos es crucial para la detección temprana y el tratamiento efectivo.
- Carcinoma Ductal Infiltrante (IDC): El tipo más común, representando el 80% de los casos. Las células cancerosas se propagan desde los conductos hacia el tejido mamario circundante. Factores de riesgo incluyen la edad, antecedentes familiares, mutaciones genéticas (BRCA1 y BRCA2), obesidad, consumo de alcohol y falta de actividad física.
- Carcinoma Lobular Infiltrante (ILC): El segundo más común, alrededor del 10% de los casos. Las células cancerosas se propagan desde los lóbulos hacia el tejido mamario circundante. Los factores de riesgo son similares al IDC, pero con un mayor riesgo en mujeres con antecedentes familiares de ILC.
- Carcinoma Ductal In Situ (DCIS): No invasivo, las células cancerosas están confinados a los conductos de la mama. Se considera una condición precancerosa que puede progresar a cáncer invasivo sin tratamiento.
- Carcinoma Lobular In Situ (LCIS): No invasivo, las células cancerosas están confinados a los lóbulos de la mama. Aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo en el futuro.
- Cáncer Inflamatorio de Mama: Raro pero agresivo. Las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos de la mama, causando inflamación y enrojecimiento.
- Enfermedad de Paget: Raro, afecta el pezón y la areola, causando cambios en la piel.
- Cáncer de Mama Triple Negativo: Agresivo, las células cancerosas no tienen receptores de estrógeno, progesterona o HER2, lo que dificulta su tratamiento.