Durante el tratamiento de cáncer, es crucial tener cuidado con los medicamentos que se toman, ya que algunos pueden interferir con la quimioterapia, la radioterapia u otros tratamientos oncológicos. Los siguientes tipos de medicamentos son generalmente desaconsejados, pero siempre es necesario consultar al oncólogo antes de tomar cualquier medicamento adicional:
- Antiinflamatorios no esteroides (AINEs):
Medicamentos como el ibuprofeno y el naproxeno pueden aumentar el riesgo de sangrado, especialmente en pacientes con bajo recuento de plaquetas debido a la quimioterapia. Además, algunos AINEs pueden afectar el hígado o los riñones.
- Suplementos de hierbas y productos naturales:
Algunos suplementos herbales como la hierba de San Juan, ginkgo biloba, y el ginseng pueden interactuar negativamente con los tratamientos contra el cáncer, reduciendo su eficacia o aumentando sus efectos secundarios.
- Anticoagulantes (diluyentes de la sangre):
Medicamentos como la warfarina pueden aumentar el riesgo de sangrado en pacientes con cáncer, ya que la quimioterapia puede afectar la coagulación de la sangre.
- Antibióticos y antifúngicos específicos:
Algunos antibióticos pueden interactuar con medicamentos de quimioterapia y afectar la eficacia del tratamiento o aumentar la toxicidad. Es importante que cualquier infección sea tratada bajo supervisión médica.
- Esteroides no prescritos por el oncólogo:
Aunque a veces se usan esteroides en el tratamiento del cáncer, tomar dosis adicionales sin supervisión médica puede afectar negativamente la inmunidad y el equilibrio hormonal.
- Medicamentos que afectan el sistema inmunológico:
Los inmunosupresores pueden reducir aún más las defensas del cuerpo, aumentando el riesgo de infecciones graves.
Es fundamental que cualquier medicamento, suplemento o remedio natural sea discutido con el oncólogo para evitar interacciones peligrosas y garantizar la efectividad del tratamiento contra el cáncer.